sábado, 30 de mayo de 2015

Singladura num.9 Saltamos a Grecia

Durante la noche la mar formada durante la tarde de ayer ha estado entrando en la rada en la que hemos estado fondeados, cabeceando el barco de forma contínua. No eran oscilaciones grandes, pero si constantes.



Habíamos quedado en levantarnos hoy pronto para poder zarpar sin tardar, y así hemos hecho. La predicción de meteoam.it para hoy es de vientos del SE de fuerza 2, y marejadilla. Es decir, un día de poco viento, lo que no es malo dado el rumbo prácticamente E que hemos de llevar hasta Corfú - es decir, Nisos Kérkira -, o alguna de sus islas próximas. Poco antes de las siete y media hemos levado ancla, doblando enseguida el cabo de Santa María di Leuca.


De nuevo, a eso de las 10.00 h me he tumbado una siesta, hoy solo de una hora. A las 12.00 h el viento ya había subido a fuerza 4, mas de lo que la predicción aventuraba. Y el estado de la mar era marejadilla tirando a marejada. Tanto las predicciones italianas como las griegas no parecen ser 100 % fiables.


Y una hora mas tarde, en So (39º 51´.72 N, 019º 08´.55 E), avistamos la isla de Othonoi por la proa. A las 13.30 h entramos en aguas griegas, y arriamos la bandera italiana del obenque de estribor. Sin embargo, no hemos podido izar el pabellón griego ya que no tuvimos ocasión de comprarlo en los últimos días. Tendremos que ir sin el pabellón de cortesía hasta que entremos en un puerto griego importante.

Cerca ya de las 16 h, dado el estado de la mar y el viento fuerza 5 reinante, decidimos fondear a sotavento en la isla Othonoi. El navegar hasta Corfú hubiera supuesto llevar, durante un par de horas mas, viento y mar en contra. En la cala a la que hemos arribado existen varios bajos y los fondos son en general de roca,



 lo que no es muy adecuado para anclar. Buscamos alguna zona en la que sí hay arena, y en ella hemos echado el ancla. En concreto, en So (39º 51´.76 N, 019º 23´.93 E).

Esta es una isla muy verde, con pinares extensos y abundante vegetación. Esta escasamente poblada, sin habitantes al norte de la isla, aunque en esta cala existen un par de cabañas, posiblemente solo para guardar aperos de los pescadores. También es una isla que debe estar expuesta a frecuentes temporales, con fuertes vientos, como indica la inclinación de parte de su vegetación.


Después de anclar, preparamos la comida, casi ya una "comida-merienda". Hoy, a parte de las pizzas italianas - pasadas, eso sí, por la plancha - hemos tomado hamburguesas y steaks con ensalada de rúcula. Tras acabar el vino maltés, hemos abierto una botella de rioja, sabor que nos es muy familiar.

Por la tarde hemos estado leyendo sobre las islas griegas de este Mar Jónico, y preparando las singladuras de los próximos días. Al bajar el sol se destacan en el horizonte la cadena montañosa de Albania, que impresionan por su elevación sobre el nivel del mar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario