lunes, 8 de junio de 2015

Tercer dia en Nidri. Tiempo de reparaciones

Kostas the priest ha llegado, junto con su ayudante, un poco antes de la hora prevista, lo que nos ha parecido una buena señal de su seriedad. Lo primero que nos ha preguntado es quien nos había dado su nombre y teléfono. Después ha querido ver la balsa, dirigiéndose a donde ésta estaba amarrada desde ayer, en la darsena de los pequeños pesqueros.


Tras ver la reparación necesaria, ha dado su presupuesto y el plazo de reparación. El presupuesto es el 45% del que dió Nikos - o sea, menos de la mitad -, y el plazo de solo 6 ó 7 horas, frente a los 7 días que dió aquel otro. Teniendo en cuenta que las referencias del pope eran inmejorables, tanto por parte de aquella inglesa de Sivota como por la de Kostas el contramaestre, no había duda de que la elección de este sacerdote era la mejor. A continuación Ignacio y Susana han llevado la zodiac a la rampa del ferry, ya que en ese lugar es donde se puede subir con un remolque el chinchorro a tierra.


Está claro que había que aprovechar el día que ibamos a permanecer en el puerto, ya que no ibamos a tener de nuevo la zodiac a bordo antes de las seis de la tarde. Por esta razón hemos avisado a un par de técnicos para revisar algunos equipos que han dado problemas recientemente. Los primeros en llegar han venido unos frigoristas para ver el ice-maker, y se lo han llevado. Después un electricista para revisar el inverter - un transformador que convierte la corriente de 12 V a 220 V - y el calentador de agua. Este electricista ha visto que todo estaba bien, asi que la suya ha sido una visita muy breve.


A continuación de esos técnicos ha llegado una mujer para hacer una limpieza general, tanto interior como de la cubierta. Yo he ido a enganchar la manguera a la torreta de agua del muelle, y Kostas el contramaestre me ha dicho que "como somos amigos" él nos iba a dar agua sin límite, y a mejor precio que la de la torreta cerca de nuestro barco. Él tiene otra a su disposición en la que no hace falta poner monedas para que fluya agua - "100 % potable, para bambinos"  - por el grifo. Asi que él mismo ha cogido la manguera, con varias prolongaciones, y se la ha llevado a una torreta situada al final de la darsena pesquera. En principio él dió a entender que este servicio de agua era prácticamente gratuito, pero al poco dejó claro que el coste era de 15 €. Y abrió el grifo para que tuviéramos agua sin parar. Es una buena persona, aunque supongo que el agua será la misma de la otra torreta, y que esos euros son solo para su bolsillo.


A las 14.30 h nos hemos ido a comer a "El Greco" un restaurante griego situado frente a nuestro punto de amarre. Hemos pedido pulpo al grill y unos langostinos con bacon - ademas de ensalada griega y albondigas al estilo griego - pidiéndoles que "no quemaran" el pulpo. Nosotros, los españoles, estamos acostumbrados a comer el pescado mucho menos hecho, menos cocinado que lo que les gusta a los griegos. Para nosotros el pescado cuando está muy hecho está seco, perdiendo mucho sabor. En este restaurante, la calidad es buena, y los camareros muy amables. Hemos estado charlando con ellos un rato ya que, a esa hora, ya no tenían comensales. Parece que este año el turismo se está retrayendo.

La tarde ha sido tranquila, oyendo música y leyendo. A las 17.00 h ha atracado a nuestro estribor el Africa, una motora de 49 m, con bandera portuguesa, pero armador brasileño. Como todo es relativo, a su lado nuestro barco parece bastante pequeño.


Después trajeron el ice-maker una vez revisado y a las 20 h el pope trajo la zodiac muy bien reparada y reforzada. Nos dijo que las buenas balsas para el Mediterráneo son las de neopreno, pues aguantan hasta los 100º C. Las de pvc resisten solo hasta los 50º C, por lo que son mas adecuadas para mares mas frios, como los del norte de Europa. Mañana saldremos muy temprano, pues tenemos una larga singladura por delante.



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